Cuidando las orejas de mi perro


Es muy importante mantener la higiene de las orejas de nuestros perritos. Debemos entender que las razas que presenten orejas largas y caídas, son los que más necesitan un estricto control y aseo de sus orejas, ya que suelen sufrir de más infecciones que las otras razas.

También hay razas que poseen pelos en su conducto auditivo; lo ideal en estos casos, es cortar ese pelo acudiendo a un profesional.

El consejo es que cuando adquieras a tu cachorrito, le preguntes al veterinario las características de su raza. Esto no quiere decir que los demás perros estén totalmente eximidos de sufrir otitis, todos tienen la misma posibilidad si no llevamos a cabo un buen aseo.

Debes controlar que el pabellón auditivo se encuentre siempre seco y eliminar la cera, para que no se formen tapones que puedan albergar bacterias que producirán futuras infecciones.

Lo ideal es limpiar las orejas de nuestro perro cada tres semanas, para asegurarnos la buena salud de los oídos. Para limpiarlas sin lastimar a nuestro perro, hay que hacerlo con cuidado, suavidad y paciencia.

Necesitamos un poco de algodón, embebido en algún producto que te haya recomendado tu veterinario. No utilices cotoncitos pues generalmente empujan la cera más adentro. Un algodón será suficiente.

Si vas al veterinario, te aconsejará el uso de gotitas para limpiarle bien el conducto auditivo. Para colocarle las gotitas a tu mascota, hay que estirar el pabellón auditivo hacia arriba, introducir un poco el frasco, cabeza abajo, y echar las gotitas indicadas. Luego le realizas unos masajes desde la parte de afuera del conducto auditivo, para asegurar que las gotitas entren hasta lo más profundo posible. Cuando comience a aparecer el líquido, lo irás retirando y eliminando con ayuda del algodón.

Parece una tarea nada de fácil pero una vez que adquieres la costumbre… será parte de la rutina de cuidado de tu mascota.